Santa Teresa de Jesús

Santa Teresa de Jesús

Nació: en Ávila, España, el 28 de marzo de 1515. Falleció: en Alba de Tormes, España, el 4 de octubre de 1582.

Santa Teresa de Jesús fue una religiosa, mística y escritora española que fundó las Carmelitas Descalzas, rama reformadora de la Orden del Carmelo.

La primera mujer a la que la Iglesia Católica confirió el título de doctora fue Santa Teresa de Jesús. Es un reconocimiento singular ya que viene de una institución que no admite mujeres en funciones jerárquicas. Su espíritu independiente la hizo resistirse al matrimonio, única opción aparte de la vida religiosa en una época que marcaba la sujeción femenina al hombre. Llevó adelante una misión reformadora de gran alcance, y escribió una serie de libros en los que revela de manera didáctica y poética las claves de sus experiencias místicas.

La escritora mística del Siglo de Oro español, nació en el seno de una familia castellana acomodada. Desde pequeña manifestó afición por la lectura y tuvo ánimo decidido. Vivía rodeada de primos y hermanos de un modo que era desenfadado para lo que entonces convenía a una niña, hasta que murió su madre. Tenía trece años y a su padre le pareció conveniente que ingresara a un convento, por lo que enfermó. Sin embargo, tras pasar una temporada con unos tíos que la alentaron en la lectura de libros espirituales accedió a internarse en el convento de buena gana y dio comienzo a su larga andadura religiosa.

En el siglo XVI persistía el debate medieval acerca de la inferioridad de las mujeres, cuya pobreza de razón y blandura de mente no la hacían un monstruo pero tampoco un ser humano completo. Médicos, filósofos y teólogos justificaban naturalmente que las mujeres quedaran relegadas, lo que implicaba su exclusión de cualquier posición jerárquica y de la educación. Sin embargo, Teresa se había educado en su casa y era una mujer decidida y culta. Por entonces, la iglesia sufría guerras religiosas, controversias dogmáticas, lasitud en las costumbres. Teresa quería hacer algo al respecto, pero desconocía los instrumentos para incidir en las nllas esferas. De manera que empezó por lo i|ue estaba a su alcance: promovió entre las monjas una reforma basada en el silencio y la oiiición, y en una formación humanista integral que resultaba de avanzada para la época. Finalmente, luego de sortear oposiciones férreas, llevó a cabo una serie de fundaciones que pobló la península de conventos, ayudada por damas influyentes en la corte.

A la par que emprendía esta colosal tarea, Teresa se veía aquejada por constantes enfermedades. Padecía dolores de todo tipo y crisis místicas frecuentes que la dejaban extenuado. Estas últimas alarmaron a sus superiores, que le ordenaron escribir sus experiencias para evaluar si había bondad o maldad en su éxtasis. Gracias a lo cual, comenzó a dar forma a su obra literaria.

Santa Teresa insistía en que su escritura obedecía a sus confesores y buscaba edificar a sus hermanas, pero en el fondo justificaba así su necesidad de expresarse por esta vía, poco habitual en una mujer de su época. Sus confesores aprobaban la pasividad y la disuadían en su ambición intelectual, y aunque ella reconocía que como mujer debía solicitar su opinión, admitió que no todos merecían su confianza ni estaban intelectualmente a su altura. Así, se ocupó de que sus hermanas pudieran elegir el confesor adecuado y preservar cierta autonomía.

La austeridad extrema en la que vivió y su agotador trabajo precipitaron su muerte a los sesenta y siete años. Meses después, cuando se desenterró su cadáver y comenzó la lucha por su cuerpo, se descubrió que estaba blanco y reluciente. Años más tarde la iglesia católica la Incluyó en su santoral.

Obra literaria

Teresa de Ávila rezuma talento indiscutible, pensamiento profundo y gran conocimiento de la mística. Además ofrece información valiosa acerca de su tiempo, con una fuerte impronta autobiográfica. Escribió el Libro de la vida, Camino de perfección, Castillo interior o las moradas, Las fundaciones, Relaciones, Conceptos del amor de Dios, Exclamaciones del alma a Dios. Fueron también publicados sus Escritos menores, Cartas, y otros tomos de textos reunidos.