Isadora Duncan

Isadora Duncan

Nació: en San Francisco, California, Estados Unidos, el 27 de mayo de 1878. Falleció: en Paris, Francia, el 14 de Septiembre de 1927.

Dora Ángela Duncan fue una bailarina y coreógrafa estadounidense de fama mundial. Modernizó la danza inspirándose en la naturaleza.

Su madre, Dora Grey, abandonó a su padre cuando fue encarcelado por planear el robo de un banco. Isadora apenas había aprendido a caminar, y viendo la lucha de su madre por sacarlos adelante, concluyó que el matrimonio era una opresión para la libertad de la mujer, que debería amar y procrear según su deseo. En adelante, sería una luchadora por la emancipación no discursivamente sino a partir de su propio ejemplo. Arribó a estas conclusiones siendo pre-adolescente.

Para Isadora Duncan y sus hermanos, Agustín, Raymond y Elizabeth, no fue fácil la infancia de penurias que afrontaron junto a su madre tras la ausencia paterna. Para Dora Grey, desenmascarar el sacramento del matrimonio fue un proceso paralelo al abandono de la fe católica de sus antepasados irlandeses. Les dijo a sus hijos: «No hay Reyes Magos; no hay Dios; no hay más que tu propio espíritu para que te ayude».

Isadora abandonó la escuela a los diez años y junto a Elizabeth enseñaba danza a los niños del barrio y polka y vals a los adultos. Era autodidacta y gran lectora. Su madre daba lecciones de piano para sustentar a la familia. Isadora bailaba todas las tardes frente a las olas californianas y en su autobiografía Mi vida escribió: «Mi arte nació del mar».

Cuando la familia dejó San Francisco para probar suerte en Chicago primero y en Nueva York después, Isadora ya llevaba en su valija la mítica túnica griega con que solía bailar. Ingresó en la compañía de Agustín Daly, una gran oportunidad de trabajo, pero no para su danza. Así, terminó renunciando a pesar de que la fragilidad económica continuaba.

Descubrió la música de Ethelbert Nevin y comenzó a componer nuevas coreografías. Al enterarse, el propio Nevin quiso ver de qué se trataba y, entusiasmado, alquiló una pequeña sala del Carnegie Hall para tocar él mismo mientras ella bailaba. Tuvieron éxito.

La familia volvió a emigrar, esta vez a Europa. Primero a Londres y después a París. En Inglaterra Isadora conoció la cultura de la Grecia clásica y la incorporó a su estilo. Más tarde, en el Louvre y en el taller de Rodin continuó su aprendizaje.

Bailaba descalza, con la cabellera suelta y sin maquillaje, en un escenario minimalista, cubierta por una túnica que dejaba ver su figura. Sus temas eran dolorosos y sentidos.

¡ Ya consagrada, viajó por toda Europa, Asia y América.

La vida personal de Isadora es triste y trágica. Tuvo dos hijos, Deirdre, con el escenógrafo Gordon Craig; y Patrick, con Paris Singer. Los niños murieron en un accidente en 1913 cuando el auto en el que viajaban cayó en el Sena. Nunca se repuso y desde entonces intentó suicidarse en varias ocasiones. Encontró consuelo en la actriz Eleonore Duse, un nuevo amor. Sus otras amantes fueron Natalie Barney y Mercedes de Acosta. En mayo de 1922 se casó con el poeta ruso Serguéi Esenin, melancólico, violento y alcohólico. No duró.

Los últimos años de su vida estuvieron marcados por los problemas financieros, giras para conseguir dinero, su creciente adicción al alcohol y la falta de motivación general en su vida.

Murió, ella también, en un accidente de automóvil en Niza, Francia, la noche del 14 de septiembre de 1927, a la edad de cuarenta y nueve años. Su larga estola se enredó en las ruedas del auto en que viajaba y se estranguló. Sus cenizas se encuentran en el Cementerio del Pére-Lachaise.

Una revolucionaria

Isadora Duncan establece una ruptura con la danza clásica. Su conocimiento de la cultura griega es determinante para consolidar un estilo. En un contexto expresionista y de revisión filosófica de antiguos valores, el arte de Isadora parte de una búsqueda interior que intenta alcanzar la esencia del arte. Siendo niña decía que quería ser bailarina y revolucionaria y consiguió ser ambas dentro de las artes escénicas.