Hermanas Mirabal

Hermanas Mirabal

Nacieron: en Salcedo, República Dominicana. Fallecieron: en La Cumbre, entre Santiago y Puerto Plata, el 25 de noviembre de 1960.

Hermanas Mirabal fueron tres activistas dominicanas que murieron asesinadas por el dictador Rafael Leónidas Trujillo.

El final de las tres hermanas y del chofer Rufino de la Cruz fue el comienzo del ocaso de Trujillo. En 1576 Etienne de la Boétie había escrito: «Que se pongan a un lado y a otro a mil hombres armados, unos luchando por su libertad, los otros para quitársela: ¿de quiénes creéis que será la victoria?», Las Mirabal lucharon por la libertad de la República Dominicana. El día de su muerte y en su honor, cada año se conmemora el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

Patria nació el 27 de febrero de 1924; Minerva el 12 de marzo de 1926; y María Teresa el 14 de octubre de 1935. Se criaron en Ojo dr Agua, una sección de Salcedo, en un medio rural acomodado. De jóvenes se sumaron a un grupo político opositor al trujillismo conocido como «Agrupación Política 14 de Junio», donde eran conocidas como Las Mariposas, su hermoso nombre de guerra. Minerva y María Teresa fueron apresadas en varias ocasiones, sometidas a torturas y violaciones. TruJillo fue uno de los dictadores más sangrientos de la historia, responsable del genocidio de los haitianos que vivían cerca de la frontera. Asesinó a treinta mil dominicanos, otros pudieron escapar al exilio. A pesar del acoso a que sometió a las hermanas, ellas mantuvieron firme su decisión de contribuir a la caída del tirano. Y Trujillo decidió mandarlas a matar El 18 de mayo de 1960, las hermanas Minerva y María Teresa hablan sido juzgadas en Santo Domingo. Lo mismo hizo con sus esposos. Los cargos eran atentar contra el Estado dominicano. Fueron encarcelados de inmediato por jueces tan corruptos como la dictadura a la que servían. Por disposición expresa de Trujillo sacaron a las hermanas de la cárcel y fueron puestas en libertad. Esto ocurrió el 9 de agosto de ese año. Trujillo, tenía un interés sádico en las hermanas ya que una vez sueltas les mandó la policía secreta y comenzó a recibir informes sobre todos sus movimientos. La situación Internacional del dictador no era buena y se lo responsabilizó del atentado contra el presidente venezolano Rómulo Betancourt. La OEA le dio la espalda al régimen y lo sancionó económica y diplomáticamente; llama la atención'' la ausencia de sanciones anteriores.

Trujillo le ordenó al General Pupo Román que hiciera desaparecer a las Mirabal usando el Servicio de Inteligencia Militar (SIM), a cargo de Cándido Torres Tejeda (el jefe zonal del SIM era Víctor Alicinio Peña Rivera). La primera medida fue trasladar a los esposos presos a la cárcel de Salcedo, cercana a la casa de las hermanas. Las órdenes de Torres Tejeda a Peña Rivera eran las siguientes: «...la «Justificación del traslado será el descubrimiento de armas clandestinas dirigidas al movimiento que ellos encabezan, la idea es que ellos nos ayuden a determinar si las personas apresadas las pueden identificar como miembros del movimiento, una vez terminado esto les puedes decir que serán regresados a Salcedo de nuevo. Una vez trasladados les prepararás una emboscada en la carretera a las Hermanas Mirabal, deben morir y se simulará un accidente automovilístico, ese es el deseo del jefe».

Los intentos fueron dos, la primera y la segunda vez que las trasladaron para ver a sus esposos viajaban con niños y postergaron la ejecución. Recién el 25 de noviembre las muchachas fueron solas y acompañadas de su hermana Patria y del chofer Rufino de la Cruz. Y el sangriento plan se ¡llevó a cabo.

El Chivo cae

Vargas Llosa las retrata en su novela La fiesta del Chivo. El dictador creyó que sin las Mirabal todo iría mejor en su política interna. Sin embargo, el crimen causó horror en la sociedad dominicana, que cada vez tomó más conciencia del régimen y se alejó de Trujillo. El genocida fue asesinado el 30 de mayo de 1961, a las 9:45 de la noche, en el km. 9 en la carretera de Santo Domingo a San Cristóbal. Su auto recibió sesenta balazos, siete de los cuales dieron en el blanco.