Cleopatra

Cleopatra

Nació: en Alejandría, Egipto, c. 69 a. C. Falleció: en Alejandría, Egipto, c.31 a. C.

Cleopatra fue la última reina del Nilo, perteneció a la dinastía de los Ptolomeos y trató de restablecer la hegemonía de Egipto en el Mediterráneo como aliada de Roma.

Mucho se ha especulado sobre la veracidad de la belleza de Cleopatra, pero no cabe duda de que fue una mujer excepcional. Era muy culta -hablaba siete idiomas-, hábil y no sólo físicamente atractiva sino de singular personalidad. Sobre todo, es innegable que tenía dotes políticas y era enormemente ambiciosa. Puso su inteligencia al servicio de una causa: la de la Independencia del pueblo egipcio, el único que toleraba que una mujer ocupara el trono. Y en esta lucha empleó todas las armas de las que disponía, incluso sus fascinadores encantos.

Cuando Cleopatra heredó el trono tenía diecisiete años, y conforme lo indicaba la costumbre de la corte contrajo matrimonio con su hermano Ptolomeo XIII. Reinaron juntos durante tres años, hasta que Ptolomeo XIII tomó el control del gobierno y empujó a su hermana al exilio. De inmediato, Cleopatra se dispuso a defender su derecho al trono y reunió un ejército en Siria. Pero antes de emprender un combate que no se presentaba favorable, las luchas civiles de Roma cambiaron su suerte.

Tras la batalla de Farsalia, Pompeyo se dirigió a la corte egipcia en busca de ayuda. César lo persiguió hasta Alejandría y allí enfureció al ver que los extranjeros se le habían adelantado dando muerte al insigne general. No obstante, siguiendo su instinto cauto permaneció en Egipto. Al enterarse, Cleopatra usó a su favor la situación urdiendo una estratagema para atraerlo: se hizo envolver desnuda en una alfombra que un servidor transportó hasta él. El romano reaccionó favorablemente al inesperado regalo, se convirtió en amante de la exótica dama y la apoyó en la Guerra de Alejandría, que terminó con Cleopatra como única reina de Egipto.

Nuevamente Cleopatra contrajo matrimonio con su hermano menor, Ptolomeo XIV para seguir el ritual, y acompañó a César en su retorno a Roma. Realizó una entrada esplendorosa que fue inmortalizada en el cine. En Roma convivieron como amantes y tuvieron un hijo, Cesarión. Cuando César fue asesinado Cleopatra regresó a Egipto, se deshizo de Ptolomeo XIV, puso en su lugar a Cesarión e intentó repetir su anterior maniobra seduciendo al cónsul Marco Antonio, que por aquel entonces luchaba con Octavio Augusto por el poder.

Cleopatra ya no contaba con aliados en Roma y necesitaba impresionar a Marco Antonio. Para esto arribó a la cita en un majestuoso barco escoltado por una lujosa flotilla. Como se había propuesto, deslumbró al romano y éste le concedió sus peticiones.

Por otro lado, los dos sabían que hacer alianza los beneficiaría ya que Cleopatra deseaba que Alejandría fuera una nueva Roma y Marco Antonio necesitaba contar con Egipto para controlar el Imperio Romano.

Cleopatra y Antonio se impusieron juntos en Oriente y crearon un nuevo reino helenístico.

Entonces estalló la Guerra Ptolemaica, y Octavio Augusto llevó hasta Egipto su lucha contra Marco Antonio. El enfrentamiento definitivo tuvo lugar en la famosa batalla naval de Actium, en la que la flota de Marco Antonio fue fatalmente derrotada. Tras lo cual se refugió con Cleopatra en Alejandría y cuando las tropas de Octavio Augusto tomaron la ciudad se suicidó.

Una vez más, Cleopatra intentó usar sus encantos para seducir al Uuerrero a fin de preservar el trono, pero Octavio Augusto se mostró Insensible y le anunció que sería llevada a Roma como botín. Ante la humillante perspectiva, Cleopatra optó por suicidarse.

Toda una reina

Cleopatra se dejó morder por un áspid siguiendo el ritual egipcio, pero antes se hizo bañar, maquillar y vestir como reina por sus servidoras. Luego le escribió una carta a Octavio Augusto pidiendo ser sepultada junto a Marco Antonio. Cuando éste supo que iba a quitarse la vida envió de inmediato a sus emisarios para evitarlo, pero llegaron tarde: Cleopatra yacía muerta en un lecho de oro, regiamente adornada, demostrando que una reina lo es hasta el final.