LOKI E IDUNN

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La diosa idunn guardaba las manzanas de oro de la eterna juventud que tenían que comer los dioses para no envejecer. El malvado Loki hizo que tanto Idunn como sus manzanas fueran robadas por un gigante, aunque también era típico de Loki que deshiciera la calamidad devolviendo a Idunn.

Loki fue capturado por un gigante llamado Thjazi, quien se negó a liberarlo si no prometía sacar de Asgard a Idunn y sus manzanas. Loki se comprometió a hacerlo y el gigante le dejó marchar. Dirigiéndose a Idunn, Loki le contó que había visto en el bosque unas manzanas que a ella le parecerían preciosas. Le sugirió que fuera a verlas llevando sus propias manzanas para compararlas. En cuanto ambos salieron de entre los muros de Asgard se presentó Thjazi en forma de águila y aferró a Idunn con sus manzanas, llevándosela a su casa.

La desaparición de Idunn y de las manzanas afectó muchísimo a los dioses, que empezaron a envejecer y a tener canas. Se pusieron a hablar de la última ocasión en que habían visto a Idunn, llegando a la conclusión de que había sido vista por última vez saliendo de Asgard en compañía de Loki. Se apoderaron de Loki y le amenazaron con la tortura y la muerte. Aterrorizado, éste prometió ir en busca de Idunn si Freyja le prestaba su forma de halcón.

Transformado en halcón, Loki voló al País de los Gigantes y llegó al castillo de Thjazi. Thjazi no estaba y Loki encontró a Idunn sola. Rápidamente convirtió a Idunn en una nuez y volvió volando a Asgard llevándola entre sus garras.

Al volver Thjazi y descubrir que Idunn le había sido arrebatada, una vez más se transformó en águila y los persiguió. Los Aesir vieron que el halcón volaba con la nuez y el águila lo seguía y encendieron una hoguera en Asgard. El halcón, Loki, voló sobre la muralla y se posó perfectamente, pero el águila no pudo detenerse y cayó al fuego, donde ardió. Así mataron los Aesir a Thjazi, siendo Loki causante tanto de la desaparición de Idunn con sus manzanas como de su regreso.

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