EL ROBO DE LAS MANZANAS DE ORO

Página índice

Página anterior

Freyja desempeña un papel pequeño pero importante en JL la recuperación de las- Manzanas de Oro de la inmortalidad, robadas por un gigante a la diosa Idun, su guardiana en Asgard.

Odín, Loki y Hoenir viajaban juntos y un día intentaron asar un buey para la cena, pero la carne no se cocinaba debidamente. Un gran águila (en realidad el gigante Thiazi) que estaba encaramada en un roble se ofreció a ayudarles a cambio de que la invitaran a compartir la comida. Lograron asar al animal y el ave cogió la mayor tajada. Furioso, Loki la atacó con un gran palo, pero el águila echó a volar con el palo en el cuerpo y Loki sujeto al otro extremo. Thiazi arrastró al dios por el suelo y aseguró que no lo soltaría hasta que Loki jurase que lo llevaría hasta la diosa Idun y las Manzanas de Oro de la inmortalidad.

Al llegar a Asgard, Loki consiguió que la diosa se internase con las Manzanas de Oro en un bosque con el pretexto de enseñarle unas frutas más bonitas que las suyas. Apareció el gigante Thiazi en forma de águila, se apoderó de la diosa y se la llevó a Jotunheim, el país de los gigantes.

Despojados de las manzanas, los dioses empezaron a envejecer y a arrugarse, y cuando se enteraron de que Loki había participado en el robo le amenazaron con matarlo a menos que les devolviera a Idun. Loki adoptó la forma del halcón de Freyja, voló hasta el palacio de Thiazi, transformó a Idun en nuez y partió con ella entre las garras.

Al poco, el gigante salió en su persecución, pero mientras Loki volaba hacia Asgard los dioses prendieron fuego a un montón de virutas de madera, y cuando Thiazi iba a traspasar el umbral se quemó las alas. Cayó al suelo, los dioses le dieron muerte y a partir de entonces las Manzanas de Oro permanecieron en Asgard, procurando eterna juventud a los dioses.

Página siguiente