Telepinu

El mito de Telepinu se ha conservado como parte de un ritual destinado a aplacar la ira de los dioses en tiempos de crisis y ha sobrevivido en forma fragmentaria en varias versiones.

El comienzo se ha perdido, pero es claro que Telepinu (una deidad del grano) ha desaparecido, lo cual tiene calamitosas repercusiones para su país. El fuego se apaga en los hogares; los dioses y los hombres parecen exhaustos; las ovejas y las vacas descuidan a sus crías; ni los animales ni los hombres copulan.

El dios del sol manda embajadas al águila y al dios atmosférico para pedirles que busquen a Telepinu, pero sus esfuerzos son en vano. Al final, Hannahanna, la diosa madre, envía a una abeja. Esta encuentra al dios, que está durmiendo, y lo despierta de un picotazo. Telepinu está furioso y causa nuevos estragos y destrucción, que sobrecogen incluso a los dioses.

Se convoca al mago divino Kamrushepa para calmar al colérico dios. Mediante conjuros mágicos, lo purga de su mal temperamento y restaura sus buenas cualidades y buena voluntad con respecto a la humanidad. Telepinu regresa a casa y devuelve la fertilidad al país.