Enki

Es el hijo del dios celeste An. Su madre es Nammu, diosa del agua y de la creación.

Vive en el Apsu, las profundidades acuáticas del interior de la tierra, fuente de toda fertilidad y vida orgánica.

Como en Mesopotamia el agua también revestía una importante función mágica, se invocaba a Enki en conjuros mágicos y rituales, y por tanto era considerado como un sabio entre los dioses, a quien se consultaba para encontrar soluciones a cuestiones difíciles.

Por otra parte, su apetito sexual y su debilidad por la bebida dan cuenta de la imperfección de la vida sobre la tierra. No se trata de un dios bélico; la mayoría de sus antagonistas son varias diosas, la más notable de las cuales es Inanna, que lo engaña para que ceda prerrogativas y poderes divinos.