PANTEÓN CALDEO

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El primer lugar en el panteón caldeo lo ocupó Il o El, la luz increada, el eterno, el supremo dios.

A continuación de Il quedaba la primera triada, compuesta por Ana, Bel o Belo y Hoa.

Ana era él dios de los espíritus y de los demonios, el soberano de las tinieblas y de la muerte.

Bel era el rey de la tierra.

Boa era el rey del mar.

Cada uno de estos dioses tuvo su esposa o compañera. La de Ana era Anal; la de Bel, Milita., madre de los dioses, reina de la fecundidad, la gran señora; la de Hoa era Daukina.

La segunda trinidad caldea estaba formada por Sin, dios-luna, cuya compañera era desconocida San, dios-sol, cuya esposa era Anunit, señora de la vida, y Vul, dios de la atmósfera, cuya mujer era Shala Tala o Salambo, una especie de Afrodita helénica.

Detras de estas dos triadas iban cinco divinidades, representantes de los cinco planetas: Nin o Bar, deidad pez, dios del mar, representado por un hombre-toro con cuatro alas y correspondiente al planeta Saturno; Bel-Merodah, el planeta Júpiter, el más anciano de los dioses, supremo juez y custodio de los tesoros; Nergal, el planeta Marte, hombre-león alado, rey de las batallas, campeón de los dioses y guía de los guerreros caldeos; Ishtar o Nana, el planeta Venus, símbolo de la feminidad, placer de los dioses, señora del cielo y de la tierra; y Nebo o Mercurio, dios de la inteligencia, vidente y profeta.