NANABOZHO

Mirando las aguas azules del lago Superior se ve un promontorio bajo, rocoso, que parece un hombre dormido con sus manos plegadas en su pecho y su rostro mirando hacia el cielo. Este Gigante Dormido fue en su día Nanabozho, un gran mago creador.

Así surgió Nanabozho. El Gran Espíritu, Citche Manitú, envió una maestra a los ojibwa. Era una anciana sabia llamada Nokomis, hija de la luna. Tenía una hija llamada Wenonah, que fue raptada por el Viento del Oeste.

De esa unión nacieron dos hijos; pero Wenonah y uno de ellos pronto partieron hacia la Tierra de los Espíritus. Nokomis encontró un pequeño conejo blanco. Lo cogió y lo llamó Nanabozho, su pequeño conejo.