NOMBRE SECRETO DE RA: LIBRO DE THOT

Para los egipcios, la magia poseía gran valor, en este mundo y en el otro, como medio para anticipar e impedir las desgracias. En algunos conjuros mágicos se narran episodios míticos, y se recitaban mientras el paciente, a quien se identificaba con el protagonista del mito, ingería una medicina o se la aplicaban al cuerpo. Los himnos mágicos se dirigían a los dioses, cuyos verdaderos nombres se mantenían en secreto porque constituían una fuente de poder mágico.

Un relato, que forma parte de uno de estos conjuros mágicos, cuenta que Isis descubrió el nombre divino más secreto, el del dios del sol, Ra, que se estaba haciendo viejo y a veces babeaba. Isis vio dónde caía su saliva, la mezcló con arcilla y formó una serpiente, a la que dio vida y después dejó junto al camino por el que solía pasear el dios del sol.

Cuando Ra pasó por allí, la serpiente le picó y desapareció. El dios sintió de inmediato un dolor terrible, pues el veneno se extendía por su cuerpo. A sus gritos acudieron los nueve dioses y les dijo que le había herido algo que él no había creado. Isis prometió curarlo si revelaba su verdadero nombre, a lo que Ra respondió que era el creador cuyo nombre era Khepra al alba, Ra a mediodía y Atón por la tarde. Isis protestó, pues no había pronunciado su verdadero nombre.

Como aumentaba el dolor y Ra no podía soportarlo, abrió su corazón a Isis y le dijo su nombre secreto. La diosa sacó el veneno pronunciando el verdadero nombre de Ra y le curó, prometiendo que no transmitiría el poder del nombre secreto a nadie, salvo a Horus. En el conjuro no aparece el nombre.

Bes era una de las numerosas deidades de aspecto monstruoso que protegían de las desgracias. Su imagen aparecía en diversos motivos ornamentales, sobre todo en objetos pequeños de uso doméstico o que servían de amuletos.