Los seres arbóreos

El reino vegetal proporciona a la mitología una imagen muy extendida, la del Árbol de la Vida o Árbol del Mundo, cuyas raíces descienden hasta el inframundo y cuyas ramas ascienden hasta los cielos. El epítome de tal idea esta representado por el Fresno del Mundo, conocido como también Yggdrasil, de la tradición noruega, símbolo en el que encontramos la idea del ave y la serpiente enfrentados de las mitologías de Norteamérica y África, pues tiene un águila en las ramas más altas y una serpiente que muerde las raíces. Una ardilla sube y baja por el enorme tronco, portando mensajes entre los animales simbólicos de las regiones superiores e inferiores del universo. Entre los ngaju dayak de Borneo, en el sureste asiático, existe una imagen similar, el Árbol de la Vida con un bucero que anida en las ramas de arriba 'y una culebra de agua enroscada abajo.

En la mitología griega, Pegaso, el caballo alado, surgió de la sangre de Medusa cuando la decapitó Perseo. Otro héroe, Belerofonte, apresó a Pegaso e intentó montarlo en el cielo, pero Pegaso lo tiró y acabó como constelación. En la antigüedad, el vuelo de Pegaso se consideraba una imagen del alma inmortal.

Las plantas en la mitología y la religión

En muchas culturas, se cree que los árboles representan una conexión entre el cielo y la tierra, y en algunos casos se los considera morada de los espíritus. No obstante, las figuras sobrenaturales más importantes asociadas con la vida vegetal son las deidades de las plantas cultivadas, especialmente numerosas en la mitología de Mesoamérica. También desempeñan un papel importante los dioses de la vid, que conectan la agricultura con el estado de éxtasis.

En todo el sureste asiático, la siembra, el cultivo y la cosecha del arroz van acompañados de rituales dedicados al «espíritu» de este cereal. Muchos pueblos de la región tienen una divinidad del arroz, por lo general femenino (la Madre Arroz). Los lamer del norte de Laos, que viven en las montañas, son una de las sociedades que reconocen un «principio vital», denominado klpu, que únicamente pertenece a los seres humanos y la planta del arroz.

En muchas regiones de Oriente se emplean el sándalo y las especies más próximas a él en las prácticas religiosas.