SACRIFICIO DE DAKSHA

Una famosa leyenda saivita cuenta el amor de Siva por Sati, la hija de Daksha. Siva y Sati engañaron a Daksha para que consintiera en su matrimonio. Pero Daksha se disgustó por el cuerpo manchado de ceniza y el pelo enredado del dios asceta y cuando dio una fiesta y preparó un sacrificio, no invitó a Siva y a Sati a que fueran. Cuando Sati supo que a su padre no le gustaba Siva, se arrojó al fuego del sacrifico. Al oír esta noticia, el furioso Siva creó a Kali y a Bhairava para matar a Daksha y estropear el sacrificio. Tomó al milagrosamente conservado cadáver de Sati de entre las llamas y lo llevó consigo durante muchos años, hasta que finalmente se desintegró. Sati se reencarnó como Parvati, «Hija del Himalaya», y decidió reunirse de nuevo con Siva, que seguía lleno de pena. Kama, el Señor del Deseo, disparó una flecha de amor al corazón del dios, pero Siva, que había estado meditando, se puso furioso por la interrupción. Abriendo su temible tercer ojo, redujo a Kama a cenizas, pero más tarde, dándose cuenta de que Sita había renacido, Siva deseó, y finalmente obtuvo, el poder reunirse con ella.