EL CICLO VITAL

El principal tema que subyace en todos los mitos indios sea el eterno juego que se entabla entre el mundo de la ilusión y el de la realidad: por una parte, el ciclo perpetuo del nacimiento y la muerte, la creación y la destrucción, la dualidad de lo bueno y lo malo; y por otra, la existencia divina del alma inmortal y de la deidad suprema.

Esta tensión reaparece en el drama de la reencarnación, el descenso periódico de los avatares de Vishnu del mundo eterno al temporal y la infatigable búsqueda por los ascetas y devotos del mukti, la liberación del mundo del nacimiento y la muerte.

La montaña en que mora es el monte Kailash, que tiene numerosos devotos en el Himalaya, aunque también puede hallársele en los terrenos de las cremaciones, donde se cubre el cuerpo de ceniza y se sienta a meditar. Entre sus seguidores se cuentan los ascetas que recorren la India cubiertos de ceniza, semidesnudos y fumando ganja.

Los seguidores de Shiva y Vishnu, los shaivites y los vaishnavas, se enfrentan con frecuencia, y el mito del sacrificio de Daksha (véase El enfado de Shiva con Daksha) se halla en los orígenes de esta enemistad. Sin embargo, ambas partes reconocen que Vishnu y Shiva son aspectos de la misma divinidad suprema.